Engañifa

Según la RAE: 1. f. coloq. Engaño artificioso con apariencia de utilidad.

El gobierno , en su magnanimidad, ha aceptado que se puedan desgravar las pérdidas de juego sobre los beneficios.

Con la legislación actual, parece que se tenían que declarar todas las ganancias y no se podían desgravar las pérdidas. El espíritu de la ley era claro, nadie podía poner en la declaración de la renta que había perdido todo su dinero jugando para no pagar impuestos. Pero a nadie se le ocurría que alguien tenía que declarar todas las veces que había ganado sin descontar la apuesta. Incluso directores de casino creían que las ganancias del juego estaban libres de impuestos.

Pero hete aquí que los jugadores de poker, hasta ahora felices porque ocultaban sus ingresos en Neteller y similares, creyéndolos a salvo del fisco, se encuentran con la regulación el gobierno tiene acceso a todos los movimientos de las salas online. Ya no tenían su dinero a salvo de hacienda.

Cunde el pánico y algunas mentes, entendible conociendo a nuestros gobernantes capaces de cualquier cosa, temían que se aplicase la ley al pie de la letra (inconstitucional totalmente ya que los impuestos no pueden ser confiscatorios) y si ingresabas 100€, jugabas horas y horas sin parar apostando un total de 100.000€ antes de quedarte a cero, te iban a reclamar esos 100.000€.

El miedo a esto hizo que las voces clamaran por una aclaración. Los jugadores llamaban a no jugar hasta que se aclarase el tema. Y finalmente llegó el estado accedió a comunicar que se modificaba la ley permitiendo a los jugadores desgravarse las pérdidas.

Y claro, ahora todos felices. Los jugadores porque podrán descontar las pérdidas. Los jugadores de poker podían jugar tranquilos. Habíamos conseguido lo que queríamos.

Y el gobierno feliz, porque “estos gilipollas” en vez de pedir que no se cobre impuestos al juego como pasa en toda Europa, nos piden que no se aplique una ley que nunca íbamos a poder aplicar ya que es totalmente confiscatoria.

Y nadie ha pedido que el juego, que ya paga tres impuestos, IRPF del dinero ingresado, impuesto del juego sobre los ingresos de las salas e impuesto de sociedades; no pague otro más.